Llevamos ya varios años inmersos en el mundo de las redes sociales y a día de hoy, mucha gente aún comete errores de principiante. A nivel personal y no profesional no es relevante, pero cuando somos los responsables de las redes sociales de una empresa, pasan a ser elementos muy importantes. A continuación os damos unas pautas para que mejoréis vuestra experiencia y saquéis unas conclusiones básicas de las redes sociales.

Registrase en una red social es gratis, pero quizás con esto no sea suficiente. Si no somos una marca o persona con un grandísimo reconocimiento, será necesario invertir algo de dinero para crear anuncios dentro de cada red social. Los más conocidos son los de Facebook, pero también podemos promocionar publicaciones desde Twitter. Tampoco es necesario pagar mucho, siempre y cuando sepamos cuál es nuestro target y tengamos bien segmentada a nuestra audiencia.

No es necesario estar en todas las redes sociales habidas y por haber. Es mejor concentrar fuerzas y ese presupuesto que os hemos comentado anteriormente, en las redes con más proyección. Si no tenemos un buen producto e imagen, no es necesario estar en sitios como Instagram, Pinterest o Flickr, donde la imagen es esencial. Siempre es preferible estar al 100% en una o dos redes que estar al 50% en cinco o seis. Hagamos caso al refranero, la avaricia rompió el saco.

Es imprescindible tener una estrategia que seguir. No hay que ir dando palos de ciego. Muchas veces estamos intentando centrar nuestros esfuerzos en un público erróneo. La importancia de la segmentación es básica en nuestra estrategia. Tenemos que conocer los gustos de nuestra audiencia. Sería absurdo venderle una máquina de aire acondicionado a un esquimal ¿no? Pues eso, si conocemos los gustos de nuestro target, será más fácil saber qué es lo que necesita. Si nos dedicamos a bombardear con acciones que no sean relevantes para nuestro seguidor, al final sólo conseguiremos una cosa: perder un seguidor, que podría haber llegado a ser un consumidor.

Las redes sociales no es algo que pueda llevar todo el mundo. Eso de que “las redes sociales de la empresa las lleva mi cuñado, que le gustan mucho los ordenadores” se tiene que acabar. Craso error. Hay gente muy formada y agencias que de verdad pueden hacer esto. ¿O acaso nuestro asesor, contable o abogado es alguien a quien se le da bien la materia? Invertir dinero en un buen community manager o una agencia especializada puede quitarnos muchos quebraderos de cabeza.

A diario vemos empresas que sólo se preocupan en aumentar su número de seguidores en las redes sociales sin importarle lo más mínimo que esos seguidores sean calidad. Es imprescindible que en nuestros perfiles impere la calidad frente a la cantidad. De nada sirve tener un millón de fans si sólo unos pocos miles están interesados en el fin de nuestra empresa. Al final sólo conseguiremos que estos se aburran y nos dejen de seguir. Volvemos a tirar del refranero, mejor pájaro en mano que ciento volando.

Esperamos que estas conclusiones básicas de las redes sociales os hayan servido y que a partir de ahora vuestra experiencia sea realmente favorable. Recordad que en Cuatrocento estamos para ayudaros con las redes sociales y en muchos más aspectos de comunicación :)