Si eres creativo amateur, o simplemente te encanta el diseño y de vez en cuando haces tus pinitos en el mundo de la publicidad, te habrás enfrentado más de una vez al típico folio en blanco antes de empezar un proyecto. Si es así sabréis que el primer paso puede ser lo más complicado, quizás solo comparable al momento de elegir la tipografía para alguna campaña, verdad? ver-dad? Lo sabemos, esa cara de frustración después de haber repasado miles de tipos: grandes, pequeñas, más redonditas, menos, alargadas, menos… es posible que después de este proceso cuentes con menos neuronas con las que empezaste. Pero no os preocupéis, en este post os vamos a dar unos trucos para que la próxima vez os sea mucho más fácil encontrar lo que queréis.

1. Observa mucho, mucho, mucho y copia, copia, copia

Si, os puede resultar un consejo un poco raro, pero no es del todo nuestro. Ya en su época Picasso lo dejó claro, “el talento copia, el genio roba”. Antes de comenzar, tendremos que aclarar que no os estamos aconsejando que saquéis réplicas exactas del trabajo de otro creativo, no quedaría bien y además podéis incurrir en más de un delito. No, no se trata de hacer algo idéntico, si no más bien observar, prestar atención a lo que otros creativos hacen, prestar atención a campañas publicitarias de forma crítica y dejar que la inspiración te llegue a través de los que realmente se dedican a ello, porque hay que tener en cuenta, que nadie nace sabiendo y que hasta los más grandes se han inspirado en otros que hicieron lo mismo antes que ellos.

2. No te vuelvas loco descargando fuentes

Y si lo haces, se ordenado. Hay miles de páginas de fuentes gratuitas como DaFont que nos permiten descargar todas las tipografías que se nos antojen. Es muy probable que os descarguéis una, la probéis y no os guste, volváis a la web y veáis miles de tipos que se asemejan a lo que en un principio buscabas, pero ten cuidado. Tener muchas fuentes también puede ser contraproducente para avanzar en el proyecto creativo. De todas formas, como sabemos lo complicado que a veces resulta contenerse, os aconsejamos que las tengáis bien organizadas por carpetas. Usa el criterio con el que mejor te aclares, por lo que te inspiran (serias, divertidas, dulzura..), por la forma (redondas, alargadas, delgadas…) oo cualquier otra clasificación que te sirva para que afrontes el trabajo de la forma más cómoda sabiendo a qué carpeta dirigirte según el proyecto al que te enfrentes.

3. Ten en cuenta que la gente debe leer lo que pone

Parece una tontería pero no lo es, a veces se nos olvida que hay gente que debe leer el texto de nuestra creatividad y que quizás lo hagan a una distancia significativa. Por eso es importante que la fuente sea legible, es decir, que no tenga formas demasiado complejas, que siga un orden, y respete una distancia este cada palabra, además, si lo tenéis en cuenta, ayudará bastante a la armonía del conjunto de la campaña.

4. No uses demasiados tipos de letra en un solo documento

No queda bien, no te empeñes. Si, es verdad que hay muchos tipos de letra distintos, que son además súper chulos y creativos, pero no hace falta que los pongas todos en una mismo documento, hace que quede demasiado confuso todo y se pierda lo que queremos trasmitir. Si estás empezando te aconsejamos que utilices un máximo de 3, y si puede ser de la misma familia mejor, cuando lleves años dedicado al mundo de la creatividad quizás puedas lanzarte y jugar con todas las tipografías que quieras, pero para eso aún queda un tiempo.

5. Establece una jerarquía de contenido

Es importante que establezcas un orden de importancia del texto y le otorgues una jerarquía. En textos tradicionales habrá títulos, subtítulo y cuerpo de texto y respecto a esto se le otorga un tamaño y una disposición a cada uno facilitando la lectura y la compresión.

 

Teniendo en cuenta estos consejos, te será mucho más fácil trabajar y no morir en el intento de encontrar la tipografía perfecta. Pero si aún así sigues perdiendo muchísimo tiempo y prefieres hacer uso de la tecnología que “oh! gracias!” tenemos al alcance de un clic, probad con The Perfect Typographer, una web que te ayuda a encontrar la tipografía que buscas para tu proyecto. Solo hay que responder  unas cuántas preguntas y un algoritmo hace que la tipografía perfecta te encuentre.