Hace años cualquier arte urbano estaban mal visto. Todo. Ya fuesen murales creativos, pintadas en muros abandonados o las típicas muestras de amor “Paco y Susana , todas eran tachadas de lo mismo: vandalismo. Por suerte esto ha cambiado quizás, en parte gracias a Bansky, el prolífico artista del street art británico que deja su arte en los lugares más desolados aportando un toque de esperanza y que cambió el concepto de lo que significa el arte urbano, o quizás solo porque tomar las calles y hacer que pasear sea una experiencia nueva y distinta mola mucho.

En cualquier caso es el arte urbano cada vez está cogiendo más protagonismo , sin ir más lejos en Málaga tenemos un claro ejemplo. Hace un par de meses las calles del centro aparecían decoradas con unos mosaicos del grafitero Invader y hasta el Ayuntamiento ha defendido las obras negándose a quitarlas en contra de lo determinado por la Junta.

Con todo este boom y fama de los art decó callejeros, el Marketing, que jamás se queda atrás en lo que a vanguardia artística se refiere, se puso las pilas y relanzó el llamado Streetmarketing, una de las fórmulas más llamativas para que una campaña publicitaria quede para grabada siempre en la memoria de los transeúntes. El objetivo es generar un mayor impacto y acercarse de forma más directa a los consumidores. Su efectividad se consigue gracias a que hace vivir una experiencia única al público en su propio hábitat.

De todos los que hemos podido ver, en cuatrocento nos quedamos con estos:

Campaña realizada por TNT en plena calle, que pondría los pelos de punta a cualquiera. Seguro que si te pilla paseando por esa plaza justo en mitad de la acción publicitaria, no se te olvidará la cadena de televisión en mucho tiempo.

Esta campaña tuvo lugar en Madrid, famosa entre otras muchas cosas por sus atascos, por eso, los chicos de Tomtom eligieron esta ciudad para llevar a cabo esta práctica publicitaria que tanto trabajo costaría a los montadores :)

Sin duda esta es una de nuestras favoritas. Hay que ponerse en forma y esta campaña de Contrex (marca de agua francesa) es un gran incentivo.

La campaña de Reebook que incorporaba una speedy cam para controlar la velocidad de los transeúntes. Lo mejor es que para reforzar la experiencia del expectador, la marca regalaba un par de zapatillas a los más rápidos.

Cerrar los ojos y abrirlos en un bar irlandés.. echar unas cervezas típicas de aquellos lares y volver tu camino por donde lo habías dejado, ni tan mal, verdad? Así era la propuesta de esta marca de cerveza irlandesa.